jueves, 19 de abril de 2007

Sin título

Deja de torturarme, ¡me intoxicas!
Un ángel a tus ojos, mas por su culpa mártir soy de una vida no vivida.
No grito.
No hago.
No miro.
No siento.
Y cuando te das la vuelta,
Ardo en deseos de ahorcarla con mis manos desnudas.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Tranquila que ya no te voy a torturar más.

"Bruto, no hundas más tu cuchillo en mi vientre que ya estoy muerto!"

Anne Ónima dijo...

¿Y por qué crees que esto tiene que ver contigo quien quiera que seas?

Anónimo dijo...

Elemental querido Watson...

Anne Ónima dijo...

Un poquito vanidoso por su parte...VÉASE.
Me sirven la 2 y la 5.

Para más información y evitar malosentendidos, ir un poquito más allá y leer De qué va esto.

Anónimo dijo...

El erizo para defenderse de un ataque saca sus púas...

Al ser humano le pasa lo mismo, pero como no tiene púas utiliza la palabra... y en casos extremos y desgraciadamente frecuentes en la prensa... utiliza la violencia.

Sin embargo hay ataques que no son tales, pero los tomamos así... pues es el ser humano el que más errores comete...

Quizás sea que el propio ser humano es un error en sí mismo

Anne Ónima dijo...

Para mentes que piensan de más...

La sensatez.
El buen juicio.
La cordura.
La prudencia.
La templanza.
La cautela.
...

Esto trata de eso, ¡joder!

Zoe dijo...

Pensaba comentar, pero parece esto una conversación de dos, ya sea o no tu torturador, ojalá esa tortura cese, o al menos que encuentres ese momento de distracción para caerle encima y detener la apatatía con la que devuelves sus daños...

La niña del agujero en el corazón dijo...

te torturaré yo ahora...
en fin..
gente nueva...
ok
bien
me ha gustado mucho esta entrada

La niña del agujero en el corazón dijo...

te torturaré yo ahora...
en fin..
gente nueva...
ok
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