Un poquito más de historia...
Y entonces me hice lesbiana sí... parece sencillo, pero decir "lesbiana" me costó mucha terapia (entiéndase autoterapia). Pero ya lo tengo superado jiji.
Y claro, yo vivía en un mundo completamente hetero, con mis padres hetero, mi hermano hetero, mis amigos hetero, mi barrio hetero, mis libros hetero, mi pasado hetero, Ella mi amor platónico hetero... y mi poster de Richard Gere en la pared (pero eso es otra historia). La única prueba irrefutable que tenía de la existencia del lesbianismo eran los testimonios de alguna cosa pegada a una camisa de cuadros en el diario de Patricia (o equivalente) y Gloria Fuertes, que bien podría haber sido una de esas cosas oye. Con razón tenía recelos de llamarme lesbiana...
Bueno, pues con semejante percal, no se me ocurrió otra salida que probar con las nuevas tecnologías. Miento! (Mentirosaaa) Antes de eso estuvo el alquiler de todas las películas de bolleras del videoclub del VIPS (que luego 4 años después - lo que viene a demostrar que la teoría de los seis grados de separación se reduce a dos en nuestro caso - me encontré a su encargada - CON NOVIA - en una fiesta de una amiga muy ambiental... tardé en caer que era ella, pero coño, así me miraba la jodía cada vez que le pasaba ESE flin entre dos estrenos para que me los cobrara todos juntos).
Además del tema videoteca, y antes de mi lanzamiento a los leones (o las leonas más bien), una aburrida nochevieja (hetero) en casa de una colega del colegio (hetero) me escapé para hacer un primer acercamiento a bollilandia. Quería ver qué era aquello con mis propios ojos, explorar un poco en la distancia e inconscientemnte tener la suerte de echar un polvo con una morenaza desconocida que se me tirara a los brazos en cuanto me viera (jurjur, me río yo ahora)...
Por aquella época, Chueca era para mí como el triángulo de las Bermudas para cualquiera. Desconocía exactamente dónde se encontraba aquella zona. Es decir, yo sabía, porque lo sabía, que estaba en algún lado entre Gran Vía, Banco y Alonso
Martínez pero desconocía las coordenadas exactas y no era capaz de llegar nunca a la plaza (!!!). Era como si un ente superior por algún motivo hubiera hecho desaparecer aquellas cuatro calles con afán de protegerme (Escribá de Balaguer?). Lo juro, era capaz de llegar en metro, pero, cuando iba andando, por más que lo intentaba aquello no aparecía por ningún lado. Definitivamente, la plaza de Chueca pasó a ser un universo paralelo al que se accedía exclusivamente desde la escalera del metro homónimo.
Bueno, pues aquella noche, ya casi amaneciendo, lo único que hice - además de seguir paso a paso el callejero para llegar a la plaza - fue sentarme en uno de sus bancos durante 20 minutos y contemplar a la gente que salía borracha de los bares. En esos 20 minutos, en media, ligué más que en toda mi vida, lo prometo. Se me acercaron dos moros y un negro, además de un tío que me quería vender coca. No sé qué debo tener en la cara que siempre me entran los moros y los negros (sin intención de ofensa alguna oye)... debe ser por lo de ser rubia como me dijo Japy. Una vez, cuando trabajaba en 
Francia, un obrero rastoso de la Martinica me insistía constantemente en que me fuera a fumar hierba con él a su casa. A mí me daba apuro decirle que no con tanta insistencia y ahora no quiere hacerse cargo de su hijo (es broma). Guardo una foto por ahí (del rastas, no del niño)... a ver si la escaneo, es la portada de su disco de reaggae. Yo le reaggaelé (qué bonito juego de palabras) un llavero de un toro rojo al que se le salían los ojos cuando lo aplastabas. Estaba encantado oye.
En fin, visto el resultado de la incursión en campo comprendí que debía pasar a otro tipo de técnicas. Fue entonces cuando decidí meterme en un chat de lesbianas... Así que, hace más de 6 años, a mis 23, y desde mi casa de las afueras de Madrid (pero dentro de la M40!), me conecté por primera vez al chat de chueca y me puse como nick... atención a la originalidad... madrid23 jurjur. Pero esto ya está siendo demasiado largo, y lo que vino después ya lo dejo para otro día...


7 comentarios:
juas juas juas....Tia me encanta todo esto,no me preguntes el por que pero me encanta.Que riquiña.
Ademas coincide que llevo media noche hablando de mis primeros acercamientos al lesbianismo.jejejjejej
Puto licor,me rio por todo
joder que sueño tengo
joder que sueño tengo
me encanta! quiero saber mas! que historia mas buena... algun dia escribiré como fue la mia aunque hace ya mucho mas tiempo (aunque soy mas joven jejeje)
en ese laberinto pasan las mismas cosas que en el resto del mundo hetero.. solo que nosotros (gays y lesbianas) somos menos conformistas y queremos tener todo y ese todo a la vez!!
Yo, como nunca he sido lesbiana no tengo historia de salir del armario.
Yo creo que dando vueltas por el mundo me perdí y acabé dentro de un armario, y cuando salí pues me confundí aún más.
Ahora no encuantro ni el armario ni mi punto de partida.
Lola.
Y qué más da...
Yo no entiendo de armarios, no entiendo de muchas cosas, sólo sé que el sol sale por las mañanas y me encanta verlo, lo demás, es circunstancial
Peel
Yo quiero tener una amiga que se llame Tenta...
...Para estar siempre conTenta!
Fdo: Glory Strongs
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