lunes, 23 de julio de 2007

Lunes

Sin novedad en el frente.

En el trabajo estaba tan concentrada que he dejado una chancla encima de la torre del ordenador mientras leía una documentación y cuando me he ido a dar cuenta de que estaba descalza se me había olvidado dónde la había dejado. Me he pasado cinco minutos alucinando de que no estuviera en el suelo por ningún lado. Un pie con chancla y un pie descalzo. He pensado que estaba siendo víctima de algún tipo de poltergheist extraño...Lo juro. He salido del despacho en dichas condiciones para hacer partícipe a cualquier persona que pasara por allí del fenómeno acaecido. Eran las nueve de la noche y obviamente no quedaba ni un sólo funcionario en el edificio. Me he sentido absolutamente gilipollas. Al final he desistido de buscar la chancleta. Me he sentado de nuevo en mi despacho y entonces la he visto. Mi gozo en un pozo. Iker Jimenez ya no me hará rica. Eso sí, tengo un pie roñoso que podría ser venerado como alguna de esas reliquias de santo que salen en la tele. El otro muy limpito oye.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Por fin tengo dos segundo para contestar... no me lo puedo creer... HOY HE TENIDO MUCHO CURRO...!!!

Con respecto a lo de la chancla sólo se me ocurre decir una cosa... por qué demonios te descalzas en el trabajo???... luego dices que son tus compañeros los frikis... no sé, no sé...

No puedo más, me voy a mi casa...

Peel

Pd, el pie negro si te lo lavas se queda bien... estoy muy empanada