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viernes, 25 de mayo de 2007

El día del orgullo... friki

Antes yo era muy friki... Lo reconozco.

Primero estuvo mi más tierna infancia.... Antes de comprarnos un Spectrum mi hermano y yo ya jugábamos al Frogger con el ATARI 2600. Luego vino el LOAD"" para cargar los juegos y el odioso pitido de los radiocassetes. Al AMSTRAD y al COMMODORE siempre les tuve tirria. Empecé a programar en BASIC, me hacía mis propios jueguecitos y mis agendas en el 8086 sin disco duro y utilizaba la impresora de agujas para imprimir los trabajos del colegio en Wordstar desde MS-DOS allá por 1988. Le compramos un módem a unos trabajadores de Telefónica por 5000 ptas cuando prácticamente nadie tenía un módem. Me pasaba horas navegando por las BBS de los demás frikis cuando ni tan siquiera existía Internet. Fidonet era la única red conocida. Jugábamos horas y horas a Dungeons&Dragons (con aquellos libros rojos que conseguimos un septiembre con unos corticoles) y a Star Wars (donde yo siempre quería ser un jedi) antes de que nadie supiera lo que era el rol. Juegos de guerra era una de nuestras pelis preferidas... Y estaba enamorada de Darth Vader (era demasiado pequeña tan siquiera para entender que era el malo de la peli). La mayor parte de lo que leía era fantasía épica, y aún guardo con cariño decenas de libros de la Dragonlance (yo creo que desde entonces tengo algo de Raistlin y Kitiara en mis venas)... ¡Qué tiempos aquellos! Sinceramente, creo que era feliz...

Luego vino mi pseudo-adolescencia - si es que alguna vez llegué a tener una. También fue un poco friki. Seguía con todo lo anterior (aunque los gráficos de los juegos de ordenador ya eran en 16 colores) pero además me enamoré como una gilipollas de Richard Gere en Pretty Woman y casi me convierto al budismo. Me hice además una cinéfila empedernida. Sólo veía películas en V.O.S. Y era capaz de reventar la maquinita de los bares en su versión trivial cine. Utilizaba Internet en modo texto (no había otra) para entrar en foros, bajarme guiones de películas, y contactar con gente de todo el mundo. Conseguí cosas que ahora no me explico como fuí capaz de conseguir (una americana de Ohio profundo me grabó la versión extendida de Pretty Woman desde un láser disc). Y yo le enviaba películas pirata en una caja de zapatos a una tía de Tailandia que ni siquiera sabía como se llamaba. Leía cosas muy raras ahora que me acuerdo (yo, no la tailandesa). Y visitaba tiendas perdidas de Madrid que ahora ya están desaparecidas (recuerdo una de ellas muy buena en la calle Andrés Borrego, que vendían vinilos de BSOs del año de la tarana, aún guardo alguno).

Ya por mi veintena, mi hermano se fue de casa a vivir con su novia, yo me hice lesbiana y dejé de perder el tiempo con esas cosas... Pensándolo bien, el friki era mi hermano, yo tan sólo era bollera (pero aún no lo sabía...).